«La violencia sexual es el más oscuro y secreto maltrato posible». La cita es de Amuvi, asociación que desde 1994 presta asistencia en Andalucía a las víctimas de agresiones sexuales. Como ella, muchas entidades y ciudadanos se siguen llevando las manos a la cabeza ante las cifras sobre violencia sexual.

Según el Ministerio del Interior, las denuncias por delitos contra la libertad e indemnidad sexual han crecido en España, ascendiendo a 6.845 en 2007 (últimos datos). Andalucía está a la cabeza.

Es la comunidad autónoma con mayor número de denuncias por este tipo de violencias, con 1.395, lo que supone el 20,38% del total nacional, seguida de Madrid y la Comunidad Valenciana.

De aquí se deduce que si en España se denuncian cada día una media de 19 casos de violencia sexual, en Andalucía hay casi 4 denuncias diarias (una media de 3,8).

«Las provincias que registran más denuncias con Sevilla y Málaga porque hay más población», explica Pilar Sepúlveda, la presidenta.

Los casos que más se denuncian son las agresiones o violaciones sufridas por «jóvenes por parte de un extraño, pero las que más cuestan son las que ocurren dentro de la familia, ahí tienen muchas objeciones. Puede ser el padre, el abuelo, un tío, un hermano... es duro para ellas».

Distintos perfiles

Tras la experiencia de Amuvi, el perfil de la víctima es muy variado. Entre las niñas de 2 a 13 años, son más frecuentes «los abusos dentro del entorno familiar»; a partir de los 14 años «son agredidas sobre todo por amigos o un conocido: puede ser un profesor, el conductor del autobús...»; en las mujeres de 16 a 25 años, «se da mucho el abuso por parte de un extraño, lo que conocemos como asalto o violación en la calle».

Desde esa edad hasta las mayores de 40, «lo normal es que sean humilladas por sus parejas o ex parejas», añade Pilar.

[Fuente: www.20minutos.com]

Opinión Personal

Problema de Educación en Valores justos, igualitarios y solidarios creo que es lo que falta en nuestra sociedad, y especialmente en Andalucía, como podemos ver en las estadísticas.

Y la mayor parte de la culpa de la falta de ésta educación en valores se la echo a las religiónes como forma de creencias y de cultura, tanto a la cristiana CATÓLICA, como a la musulmana, como cualquier otra religión donde la superioridad del hombre sobre la mujer se encuentra aun totalmente visible en nuestra sociedad.

Me voy a centrar en la religión cristiana católica, porque nos guste o no, es la predominante en nuestra sociedad:

Lo primero que quiero dejar claro es que yo diferencio al cristiano de base, al cristiano no católico, del cristiano católico. El primero cree en Dios, pero tiene un ideario propio y personal, no dejándose llevar por estereotipos impuestos por la Iglesia; El segundo, también cree en Dios, pero cree en el Dios que la Iglesia le transmite, aceptando y defendiendo así el ideario que esta Iglesia Católica intenta imponer (como vemos día a día) en el resto de la sociedad.

¿Por qué le hecho gran parte de la culpa a la Iglesia Católica de la falta de Educación en Valores justos, igualitarios y solidarios?

Tod@s sabemos que la Iglesia Católica aun tiene un peso muy importante en nuestra sociedad, tanto en cuestiones políticas como en educación. Y especialmente en Andalucía, y no por nada, sino simplemente por la tradición y la cultura andaluza. Esto lo podemos comprobar en la enorme importancia que tienen las festividades religiosas en Andalucía.

Una de las cosas que me han parecido buenas del gobierno del PSOE, ha sido el tema de la implantación de Educación para la Ciudadanía en las aulas españolas. Aún no podemos comprobar (porque todavía es pronto) si esta asignatura es efectiva para educar en valores a los que en un futuro vamos a dirigir la sociedad (aunque a mí esta asignatura no me haya pillado, aún me encuentro en etapa de formación), pero si de 25-30 alumn@s que haya en un aula, uno o dos se dan cuenta de que los comportamientos injustos, discriminatorios e insolidarios, que cada vez son más fuertes en nuestra sociedad, no pueden ser permitidos: Para mí, la función que tiene esta asignatura actualmente, que pienso que es la de suplir la "cojera" en educación en valores justos, igualitarios y solidarios (aunque no se diga directamente), se ha cumplido.

Ya que también pienso que esa asignatura no debería darse solo en las aulas (porque creo que ésta asignatura debería ser aplicada en las aulas como una forma de creación de un espacio de debate entre profesores y alumnos donde se saquen conclusiones sobre los comportamientos injustos, discriminatorios e insolidarios de nuestra sociedad), sino en casa, a través de la educación que te da tu familia.

Pero es aquí precisamente donde radica el problema: Como antes "dejé caer", creo que en buena parte de la educación que las familias españolas regalan a sus hij@s existe una "cojera" de educación en valores (Y yo me pregunto, ¿puede ser ésta la prueba de que buena parte de nuestra sociedad, simplemente, no tiene valores?).

Y aquí es precisamente donde entra la Iglesia Católica y los valores que quieren imponer a la sociedad. Si nos centramos en la lacra de la violencia machista, tenemos que tener claro que no podemos intentar educar a la sociedad en unos valores igualitarios para intentar luchar y acabar con esta maldita y miserable lacra cuando la Iglesia Católica y otros núcleos derechistas tiene un peso tan importante en nuestra sociedad.

Esta Iglesia Católica demuestra día a día que aun no se ha actualizado. Siguen teniendo un discurso machista, donde la restricción de los derechos y libertades de las mujeres es aún fácilmente notable (anticonceptivos, sexo libre, aborto...).

Os voy a plantear una cuestión que mi abuelo me planteó a mí ayer mismo: ¿Cómo coño los curas, los obispos y el Papa se atreven a hablar sobre la educación y la unidad de la familia y los hijos si ellos ni siquiera tienen familia ni hijos ni saben lo que es?

Nuestra sociedad seguirá sin tener unos valores justos, igualitarios y solidarios, mientras "núcleos" de valores derechistas, injustos, discriminatorios e insolidarios, como es la Iglesia Católica en nuestra sociedad, sigan teniendo un peso tan importante pudiendo decir y hacer lo que les venga en gana sin recibir el más mínimo reproche de los altos cargos de la sociedad, haciendo así imposible la lucha contra injusticias y lacras sociales como es la violencia machista.

¡NO A LA VIOLENCIA MACHISTA!

¡NO A LA IMPUNIDAD DE LOS VALORES FASCISTAS DE GRUPOS Y ORGANIZACIONES DERECHISTAS!